lunes, 13 de agosto de 2018
domingo, 12 de agosto de 2018
Conocé lo que te muestra y oculta internet:Web Superficial y Web Profunda
¡La web que todos conocemos representa solo el 4 % de todo lo que existe en internet, el 96 % restante es información secreta, privada y mayormente prohibida!
La web superficial es aquella que pude ser indexada por los buscadores convencionales, es decir, que es fácilmente rastreable por los robots o arañas de los buscadores y por lo tanto nos la puede entregar tras una consulta en sus formularios de búsqueda.
Así las características principales de la web visible son:
- Su información no está contenida en bases de datos que para acceder a ella se tenga que hacer mediante consultas.
- Es de acceso libre.
- No se accede a ella mediante registro, contraseña o cuentas.
- En su mayoría son páginas web estáticas, o dinámicas que puedan accederse a ellas mediante URLs fijas y accesibles desde otros enlaces.
Aquí se ubican las páginas más comunes de la red: Twitter, Facebook, You Tube, etc
En enero de 2005, según un estudio reciente que investigó distintos motores de búsqueda (Google, MSN, Yahoo y Ask Jeeves) se determinó que había 11.500 millones de páginas web en los índices de los buscadores.
En junio de 2008 los índices contenían más de 63.000 millones de páginas Web
Web Profunda o Invisible
Término utilizado para describir toda la información disponible en Internet que no se recupera interrogando a los buscadores convencionales. Generalmente es información almacenada y accesible mediante bases de datos. Parte de la información es "invisible" a los robots de los buscadores convencionales, ya que los resultados se generan en la contestación a una pregunta directa mediante páginas dinámicas, es decir, páginas que no tienen una URL fija y que se construyen en el mismo instante (temporales), desapareciendo una vez cerrada la consulta.
Una forma de clasificarla es:
- La Web opaca : Está compuesta por archivos que, si bien podrían estar incluidos en los índices de los buscadores, no lo están por extensión de la indexación, frecuencia de la indexación, número máximo de resultados visibles, URLs desconectadas, etc. Ej.: Descarga de material pirata
- La Web privada : Consiste en las páginas Web que podrían estar indexadas en los buscadores pero son excluidas deliberadamente. Ej.: Torrents
- La Web propietaria: Páginas en las que es necesario registrarse para tener acceso al contenido, ya sea de forma gratuita o de pago. Ej.: venta de objetos robados y drogas
- La Web realmente invisible : páginas que no pueden ser indexadas por limitaciones técnicas de los buscadores, programas ejecutables y archivos comprimidos, páginas generadas dinámicamente, es decir, que se generan a partir de datos que introduce el usuario, información almacenada en bases de datos relacionales, que no puede ser extraída a menos que se realice una petición específica. Ej.: Páginas gubernamentales restringidas
Infoxicación: lo que no podemos procesar
Sobrecarga Informativa
Infoxicación es un término que acuñó Alfons Cornella en 1996 y hace referencia al exceso de información que nos invade hoy en día.
Pero...¿Es la sobrecarga de información un problema? ¿O los que no somos capaces de gestionar la gran cantidad de información de la que disponemos en la actualidad somos nosotros?
Bombardeo de correos electrónicos y whatsapps (a día de hoy es totalmente imprescindible disponer de uno), a los que somos incapaces de hacer frente, sobre todo las personas que lo requieren en su vida profesional además de la personal.
Un grave problema es que cualquiera puede introducir información en Internet y hacerla pública para todo el mundo (yo misma lo estoy haciendo). Cuestionar permanentemente las fuentes de cada artículo, foro o revista que leemos a diario en la web es una tarea ardua para la que quizás deberíamos emplear un poco de tiempo. Pero, ¿esto cómo se hace?
Poseer demasiada información sobre algún tema en particular puede y suele provocar sentimientos de angustia, agobio e incluso incapacidad de tomar una decisión, tanto por el hecho de no ser capaz de procesar tanta información como por el hecho de obtener datos contradictorios para los que desconocemos su veracidad.
Parte de la clave está en saber preguntar, cuál es la ‘información crítica’ que necesito conocer, aquello de lo que no puedo no estar informado. Seguir un procedimiento ante la tarea de búsqueda de información.

El proceso de buscar información es algo que se debe aprender.
Conocer qué es lo que tenemos que preguntar, tanto a una máquina como a una persona. En muchas ocasiones, quizás en la mayoría, la información nos llega de manera casual, como ocurre cuando leemos un diario o una revista, y aquí nos preguntamos “vale, es una información muy interesante pero… ¿qué hago con ella? ¿dónde la almaceno? ¿cómo la relaciono?”. En resumidas cuentas, para estar bien informado se tienen de definir previamente cuáles son nuestras líneas de interés y se debe descartar aquella información que creemos que nos pueden ser útiles algún día, pues ya se realizará una búsqueda en ese hipotético futuro.
Por otro lado y lo más importante es la búsqueda en sí.
Normalmente preguntaríamos sobre el tema que nos interesa a una persona especializada o muy afín al ámbito en cuestión, pero hoy en día preguntamos a nuestro ordenador. Los buscadores genéricos como Google NO devuelven sus resultados ordenados en función de la veracidad, la calidad o la información más completa, sino que disponen de complejos algoritmos que lo hacen en función de sus propios parámetros como pueden ser las páginas más visitadas, las más linkadas desde otras páginas, las que contengan las palabras clave dispersadas en su texto en mejor medida o aquellas que estén adaptadas para visualizarlas en cualquier dispositivo. Es de suponer que aquella página más visitada o más linkada va a ser la que nos provea la mejor información, pero lo cierto es que conociendo los mecanismos muchas webs se las ingenian para cumplir estos requisitos y quizás aquellas realmente importantes se quedan en la Internet profunda. Además no toda la información de Internet está indexada para ser encontrada por estos buscadores. Se dice que de 500.000 millones de páginas, tan solo 2.000 millones está en la Internet de superficie.
Sin embargo existen buscadores menos conocidos que tienen detrás a personas que dedican a buscar de forma exhaustiva la mejor información sobre temas específicos e incluso permiten poco a poco acotar tu búsqueda hasta comprender perfectamente cuál es la información crítica que necesitas. Ahí es donde debemos llegar, a una información válida y de calidad, a esa enciclopedia dedicada al campo específico que es de nuestro interés.
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